No sería nada nuevo decir que la Oktoberfest supone un impacto cultural, social, económico e histórico en el turismo nacional e internacional que se vive por Alemania y concretamente, en la región de Baviera en una determinada época del año.

Habrá sorprendido a unos cientos, y propios y extraños, el hecho de que la Oktoberfest de este año 2020 se haya suspendido, pero por desgracia, la situación de la pandemia global causada por el coronavirus Covid-19 no genera otra alternativa.

Lo que no saben muchas personas es que la cancelación de la Oktoberfest, a pesar de su carácter tradicional e importancia, no es la primera vez que sucede.
A continuación, os listamos qué otros hechos anteriormente han provocado la suspensión de este importante festival internacional donde la principal protagonista es la cerveza.

    – En 1813 por las Guerras Napoleónicas.
    – En 1854 con motivo del cólera.
    – 1866, Guerra de las Siete Semana.
    – En 1870, Guerra Franco-prusiana.
    – En 1873, de nuevo el cólera.
    – Desde 1914 a 1920 con motivo de la I Guerra Mundial.
    – En 1923 y 1924 apareció la hiperinflación.
    – Desde 1939 a 1948 con motivo de la II Guerra Mundial.

Afortunadamente, tras la II Guerra Mundial hubo una prolongada racha de más de medio siglo, en la que la Oktoberfest no se fue interrumpida.

De lo que estamos seguros es que el próximo año 2021 será un año positivo para la Oktoberfest y todos los cerveceros ansiarán por retomar este preciado festival y tradición.

La Ópera Estatal de Baviera (también conocido como el Teatro Nacional de Múnich) forma parte del exclusivo listado de edificios de la ciudad que deben ser visitados durante tu paso por Múnich.

El edificio como tal, cuenta con varios siglos de vida y al igual que otros muchos icónicos lugares de la ciudad, sufrió las consecuencias de la II Guerra Mundial, y posteriormente, tuvo que ser reconstruido siguiendo los estándares neoclásicos del siglo XIX.

La Ópera Estatal de Baviera en cifras

Cuando decimos que se trata de un lugar importante, lo decimos con cifras que lo demuestran. Sus más de medio millón de visitantes por año y sus centenares representaciones han conformado de este lugar, en el que Richard Wagner hizo sus estrenos, a que se convierta en itinerario de los tours por Múnich.

La ciudad hace una apuesta cultural con la Ópera a través de su festival que se viene celebrando desde hace más de 100 años. Importantes voces de origen alemán y orquestas sinfónicas se concentran en este evento que históricamente, suele tener su celebración en verano.

Cabe destacar que, su antiguo director, Richard Strauss hizo una importante labor de promoción del teatro a finales del siglo XIX.

Muchos piensan que fue una obra de Luis II, pero no fue así

La figura de Luis II fue importante dentro de la Ópera Estatal de Baviera en el sentido de que impulsó las actuaciones por parte de Wagner. Fue una idea hecha realidad en el año 1825, por el diseñador Leo von Klenze incorporando aspectos neogriegos tras un anterior teatro que fue destruido dos años.

Si quieres saber mucho más de este relevante y precioso lugar, cabe decir que forma parte de una de las paradas que realizamos en nuestro free tour Múnich en español.

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Seguro que en diversas guías turísticas de Alemania os han descrito los elementos especiales de los que dispone la catedral de Múnich. Y si vamos un poco más allá en detalles, habremos oído hablar de la «Huella del Diablo».

Una leyenda que va acompañando a la Catedral de Múnich desde su creación y que incluso, ha perdurado durante el destrozo que sufrió dicho lugar durante la II Guerra Mundial, concretamente en el año 1944 por los aviones del bando aliado.

¿Cuál es la famosa leyenda que rodea a la Huella del Diablo?

La leyenda nos cuenta que el diablo visitó este lugar y se burló del mismo al no observar ninguna ventana frontal ni lateral. Sin embargo, al moverse y comprobar que entraba luz y que estas, verdaderamente eran existentes conforme se avanzaba en el templo el diabló se enfadó e intentó destruir la Iglesia. Su huella es el lugar sobre el que observó todos los alrededores del templo construído por el arquitecto Halsbach.

Todo esto viene motivado, aparentemente, entre un pacto que el propio arquitecto hizo con el diablo donde pedía que no ocurriese ningún incidente para poder terminar con éxito y en tiempo récord su obra y a cambio de hacer un templo sin ventana. A dicho pacto, aceptó el diablo. Pero afortunadamente, consiguió ser engañado.

Como curiosidad, a fecha de hoy, el ventanal frontal se visualiza nada más entrar, pero cuando el diablo accedió al lugar, este ventanal estaba tapado.

Cabe destacar el hito de este arquitecto que en apenas, 20 años, consiguió terminar este lugar.

Sin duda alguna, un relevante edificio en el que pararse durante nuestra visita a Múnich y que forma parte de nuestro itinerario en el free tour Múnich.

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